El jefe le dice a José cuál va a ser su próxima misión:"Quiero un reportaje con un fabricante de instrumentos de cuerda. ¡La nota es para ayer... a la mañana!".

–Señor, ¿usted qué fabrica?
–Instrumentos.
–¡Qué bueno! Necesito un trombón...
–Se lo debo. Los luthiers fabricamos instrumentos de cuerda. Contrabajos, por ejemplo.
–Sí, sí, claro. Me imagino que con mucho trabajo...
–¡No! Le decía que, por e-jem-plo, hacemos un contrabajo. O la familia de las Violas.
–Ah... Así que está haciendo un contrabajo para la familia Viola. ¡Notable! Toda la familia tocando...
–¡No entendió nada! Los luthiers nos especializamos en construir instrumentos de cuerda: contrabajos, violas, laúdes, guitarras, mandolinas o el archilaúd. A propósito, ¿sabe lo que es un archilaúd?
–¡Claro! Es el instrumento que toca Gatúbela, la archienemiga de Batman...
–¡No, no y no! El archilaúd es un instrumento de cuerda de la familia del laúd, que se construía en Italia allá por el siglo XVI.
–Gracias por el dato. ¿Así que hace cuerdas?
–Sí.
–¿Y sogas?
–¿Sogas?
–Si hace cuerdas, debería hacer sogas... Ahí tiene otro negocio. ¿Por qué se agarra la cabeza?
–¡Me va a volver loco! A ver si me entiende: yo fabrico instrumentos de cuerda. Con ellos se hace música. ¿Ud. alguna vez hizo música?
–¡Por supuesto! Toqué el timbre de la calle y el de la bici, que es más difícil. Hay que tener el manubrio y tocar el timbre al mismo tiempo. No es para improvisados...
–Ya veo. Le pido un favor… ¡No me explique más!