El jefe le pidió que buscara una nota diferente. Por eso nuestro cronista estrella decidió meterse de lleno en el apasionante mundo de un oficio bien porteño.

¿Usted pertenece a una especie en vías de extinción?
–No. Si bien ahora hay muchos diseños que se hacen con la computadora, el fileteado porteño nunca va a desaparecer.
–¿Por qué dice porteño, si el tatuaje es mundial?
–¡No es tatuaje! El fileteado porteño es una expresión de arte decorativo. Nació en las fábricas de carros de Buenos Aires a principios del siglo XX. Después se comenzó a utilizar en camiones y sobre todo en colectivos. Hoy se lo realiza en otros soportes, diseños editoriales o hasta en el "body painting", que vendría a ser filetear un cuerpo.
–¿Un tatuaje a una linda chica?
–Y dale… ¡No! ¡Tatuaje no! ¡Arte decorativo!
–¿Y qué cosas pinta?
–Cintas, flores, dragones, pájaros, volutas… ¿Sabe lo que son las volutas?
–¡No le voy a permitir! ¡Esta es una revista para chicos!
–¡No es una mala palabra! Una voluta es una figura con forma de espiral. ¿Me deja seguir? Bien. Todos esos motivos se combinan con frases y personajes populares.
–¿Y trabaja con una pinceleta?
–¿Cómo voy a pintar flores y cosas tan chiquitas y delicadas con pinceleta? Lo hago con unos pinceles finos especiales parecidos a los de los letristas y con esmalte sintético, el mismo que se usa para pintar puertas y ventanas.
–Un poco de historia: ¿por qué se empezó a desarrollar el fileteado?
–Porque a principios del siglo XX los carros en los que se repartía el pan o la verdura eran grises por ordenanza municipal. Y para que fueran un poco más llamativos se pintaban los laterales de colores vivos. Después se comenzó a dividir ese espacio con una línea fina y después esa línea fue una cinta y aparecieron todos los otros motivos, para ornamentar.
–¡Basta de malas palabras!
–Uff… Ornamentar es un sinónimo de adornar. ¿Sabe lo que es un sinónimo?
–Sí. Palabras distintas que quieren decir lo mismo.
–¿Por ejemplo?
–Filetear y tatuar...
–¡¡¡Nooooooooooooo!!!