Nuestro cronista estrella volvió de su gira por Alemania. Y el jefe lo recibió con este pedido: " José, quiero una nota con alguien que sopla y hace botellas".

–Sr, ¿Ud. sopla y hace botellas?
–No solo botellas. También jarrones, copas, adornos. ¡Un montón de objetos!
–¿Es mago?
–No, soy cristalero. Trabajo con vidrio en estado casi líquido y lo voy moldeando con el soplido.
–¿Vidrio líquido? ¡Hablemos en serio!
–Le hablo en serio. Mire, le explico el proceso. Primero se obtiene sílice a partir de arena y se le agrega cal. De acuerdo con el tipo de vidrio que se quiera fabricar, se le agregan otras sustancias: bórax para los vidrios que se usan para cocinar o para aparatos de laboratorio, óxido de plomo para fabricar lentes o prismas…
–¿Los mezcla y listo? ¡No puede ser! Es solo una pasta.
–¡No me interrumpa! Después de la mezcla, la pasta es colocada en un horno. A los 1500ºC se funde y se consigue la vitrificación. Para moldearlo se utilizan diferentes métodos, como soplado, prensado, estirado, laminado y colado. Por ejemplo, con el soplado se hacen recipientes como las botellas.Y con el laminado y el prensado se consiguen grandes vidrios planos.
–¿Y si quiero un vidrio especial?
–Hay que fabricar los moldes y centrifugar el vidrio dentro, como en el caso de los tubos de los televisores.
–Pero algo de magia hay... Cuando estoy al sol mis lentes se oscurecen y cuando entro a algún lugar techado, se aclaran.
–No es magia. Eso se debe a que cuando se fabrican esos cristales se les agrega una sustancia llamada cloruro de plata, que reacciona frente a la luz.
–¿El horno está prendido ahora?
–Sí.Ya sé: seguro que quiere verlo…
–¿Para qué verlo? Mejor aprovechamos y ponemos alguna medialunita con queso...