A José le encanta saber más sobre las ideas que cambiaron la vida de la gente. ¡Y mucho más si el que le cuenta las historias es su abuelo!

- José, si yo te digo timbre postal… ¿en qué pensás?
–En que el cartero tocó el timbre y trajo una postal, abuelo.
–¡No! Se les llama timbre postal a las estampillas. ¿Sabés qué son?
–¡Sí! Las figuritas que se les pegan a las cartas.
–¿Cómo figuritas?
–Eh… esos papelitos que tienen una ilustración, un número y el nombre de un país. ¿Está bien así?
–A ver, aclaremos. La estampilla es un pequeño papel rectangular que se pega en un sobre, con una ilustración que recuerda algo, con un número que es el valor de la estampilla y con el nombre del país que la emite. La presencia de la estampilla en el sobre indica que la persona que realiza el envío pagó el servicio.
–¡Chocolate por la noticia! Si no pagás el franqueo, no te mandan la carta. Siempre fue así.
–No siempre fue así.
–A ver. Contá…
–Allá por 1835, un inglés viajaba por Escocia y…
–¿La fábrica donde se hace el famoso postre helado llamado bombón escocés?
–¡No! ¡Escocia es un país! Te decía… Este inglés, que se llamaba Rowland Hill, paró a descansar en una posada, y mientras tomaba y comía algo para recobrar fuerzas, vio que el cartero llegaba al lugar y le entregaba una carta a la dueña de la posada. La mujer le dijo que no iba a recibirla porque no podía pagar el costo.
–¡Y claro! Si ella recibía la carta ¿cómo iba a pagar?
–Es que en esa época… ¡pagaba el que recibía! Continúo: Rowland Hill se ofreció a pagar el costo para que la mujer pudiera recibir la correspondencia. Y cuando volvió a su mesa, se puso a pensar que el servicio podría mejorar si el que pagaba era quien enviaba la carta. Y también se le ocurrió que no se debía pagar por la distancia que recorría la carta, sino por el peso de la misma. La manera de comprobar que se había pagado el envío fue la invención de la estampilla.
–¿Para qué tanto lío? ¿No se les ocurrió mandar un e-mail, un MSN o chatear?
–¡Esas cosas se inventaron mucho después! Sigo: en 1839 el gobierno inglés puso en funcionamiento el servicio y las primeras estampillas que se utilizaron fueron unas dibujadas por el mismo Hill que colocó la imagen del perfil de la reina, la palabra postage (franqueo) arriba y one penny (un peñique) debajo. La primera vez que circuló una estampilla fue el 6 de mayo de 1840. Con el paso de los años y cuando ya había muchas estampillas circulando por el mundo aparecieron los filatelistas. ¿Sabés quiénes son?
–Los que hacen fila para comprar telas. Pero no entiendo qué tiene que ver con las estampillas.
–¡No, José, no! Vení que te explico…
Bonus: Si tenés ganas de escribirle a José para pedirle una investigación, un dibujo o lo que quieras, podés hacerlo a josemicrofono@atlantida.com.ar.